Como era de esperarse Zombie Walk fue todo un acontecimiento que no podíamos perdernos. Este sábado 31 de Julio acudimos puntualmente a la cita en la explanada de la Biblioteca Gómez Morín, nos colocamos en un punto estratégico donde pudieramos ver cómo iban a llegar todos los seres de ultratumba convocados que, difícilmente, iban a poder pasar desapercibidos entre la gente “normal”.
Pasaban las 6:30 de la tarde y todo parecía ir muy lento, como si realmente salir de sus tumbas les costara tanto trabajo, ja ja ja! Sin embargo poco a poco empezaron a llegar en grupos desde diferentes direcciones, algunos con el vestuario a medio poner (o así era?) y otros con sus recipientes de “sangre fresca” de reserva. La mayoría llegaron a pie, aunque fue curioso ver a unos cuantos que llegaron en coche y que llamaban la atención de igual manera. Y fue así como lentamente, muy acorde con su personalidad, se fueron congregando detrás del hemiciclo a Colón. En ese momento comenzó la diversión. Pequeños grupos por todos lados de zombies de todas las variedades y colores vistiendo sus “mejores galas” y preparándose para el llamado. Aquél momento fue el mejor para las fotos con pose y todo.
Pudimos analizar todos los grupos y entretenernos con la gran gama de vestuarios y arreglos que no sólo cumplían con el atuendo del zombie tradicional, sino que trataban de agregar su toque original y hacer de todo el conjunto algo único. Entre ellos nos encontramos con el zombie cavernícola, el zombie Miguel Hidalgo, el zombie vagabundo, el zombie Ronald McDonalds, la zombie Caperucita Roja y demás. Incluso el cuadro contó con la participación de una pequeñita que no pudo dejar pasar la oportunidad de disfrazarse sin ser Día de Muertos y que tuvo que convencer a su mama. En fin, realmente nos divertimos.
Aunque al principio dudaba de la capacidad de convocatoria, pude comprobar que realmente contó con el apoyo de la comunidad “zombie” de la ciudad, y con la bola de curiosos, incluyéndome, que no podíamos perdernos el acontecimiento.
Finalmente apareció el líder del movimiento, quien convocó a todos los no-muertos con su llamado, el cual obtuvo gruñidos y quejidos en tonos graves como respuesta, lo cual para un zombie es más que suficiente, ja ja ja!
La comitiva partió desde la Biblioteca Gómez Morín para rodear la Alameda por la calle de Pasteur, que fue donde comenzó la interacción del contingente con transeúntes y automovilistas por igual. Una situación bastante cómica, ya que sin actitud agresiva rodeaban los autos y camiones dirigiendo sus brazos a un objeto en común por grupos, dejando a su paso vehículos con manchas de sangre y caras de sorpresa y sobresalto por doquier. Por supuesto que el blanco principal eran los niños, quienes entre risas y gritos eran perseguidos de cuando en cuando por grupos de zombies que se arrastraban. También se asomaban a algunos establecimientos, sin embargo no hubo sucesos que lamentar, ya que todo se presentó en un ambiente de alegría y entretenimiento al sentirse partícipes de un suceso singular, incluso hubo quienes se atrevieron a no dejarse intimidar y, en el mismo tono de diversión, pudieron regresarles el susto a los zombies curiosos.
Cabe mencionar que el movimiento contó con el apoyo de las autoridades, quienes estuvieron monitoreando la marcha en todo momento y que permitió que todo se desarrollara con la intención original, que era pasarla bien y divertirse vistiendo ropas rasgadas y chorreando sangre por las calles del centro histórico de la ciudad.
¿Te gustan los Zombies? ¿Te has preguntado porque? Nosotros tampoco estamos seguros, pero acá puedes encontrar pistas y discutir el tema…
A continuación una selección de las mejores fotos. ¿Cual les gusta mas?
¡Voten por su favorita!
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